Friday, October 11, 2013

Apertura energética dejará sin empleo a 400 mil trabajadores: AMEGAS

El presidente de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (AMEGAS), Pablo González, destacó ante senadores del PRI y del PAN en el foro de la reforma energética convocado por la comisión de Energía de la Cámara alta, que “de aprobarse los cambios a los artículos 27 y 28 constitucionales que permiten la apertura a la inversión extranjera del petróleo, gas y energía eléctrica, habrá 400 mil trabajadores gasolineros desempleados y un aumento exponencial a los precios de las gasolinas”.
Invitado por el presidente de la comisión de Energía, David Penchyna, González expuso que la apertura a empresas de Chevron-Texaco, Royal Dutch Shell, ExxonMobile, entre otros, que trabajan de manera automatizada sus gasolineras, de entrada “despedirían a los 400 mil despachadores que trabajan en las estaciones de servicio en el país”.
El empresario expuso que las gasolineras de la franquicia Pemex son los cajeros de la Secretaría de Hacienda, ya que la venta de gasolinas es del orden del 2 mil 300 millones de pesos al día y recaudan en promedio para las arcas del gobierno 850 mil millones de pesos al año.
El presidente de AMEGAS subrayó ante los legisladores que esas empresas trasnacionales sólo utilizan uno o dos empleados, ya que en los Estados Unidos los clientes pagan en un cajero los combustibles y se autodespachan, con lo cual al despedir a 400 mil trabajadores se afectaría a 2 millones de mexicanos.
Refirió que AMEGAS integra la red de comercialización de gasolinas y diesel, opera con 10 mil 564 estaciones que pertenecen a la franquicia Pemex y distribuyen diariamente 187 millones de litros, 106 millones de gasolina Magna, 20 millones de gasolina Premium y 61 millones de diesel.
Se pronunció en contra de la apertura y los cambios constitucionales propuestos por el presidente Enrique Peña Nieto y subrayó que se requiere antes de ello un combate a la corrupción en la paraestatal, fortalecer la franquicia Pemex para garantizar el abasto nacional a precios competitivos y aumentar el número de terminales de distribución.
A su vez, Luis Zárate Rocha, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), aseveró que es el momento para que el país dé el brinco a la modernidad y la competitividad. Sostuvo que la reforma energética es inaplazable para abrir el mercado eléctrico y petrolero a las transaccionales y al capital privado nacional.
De aprobarse al reforma, dijo, el sector de la construcción se verá fortalecido mediante la edificación de ductos y plataformas, centrales termoeléctricas, redes de distribución, entre otras.