Thursday, July 4, 2013

Bolivia arropa a Evo Morales a su llegada tras su tenso paso por Europa


El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha sido recibido como un héroe en su país por centenares de bolivianos que desafiaron la helada noche del altiplano en el aeropuerto de El Alto, cerca de La Paz. Otros miles de ciudadanos se dieron cita en la plaza mayor de todas las ciudades bolivianas para saludar su retorno y expresarle total apoyo tras su retención en Viena y las restricciones al sobrevuelo del avión presidencial en el espacio aéreo de varios países europeos, dado que se sospechó que en el avión de Morales viajaba Edward Snowden, el extécnico de la CIA al que busca Estados Unidos por filtrar información secreta.
El avión de Morales aterrizó poco antes de la medianoche boliviana del miércoles. El presidente fue saludado por su gabinete, autoridades militares, nacionales y embajadores de los países miembros de UNASUR, mientras sus seguidores gritaban “Todos somos Evo, el pueblo está contigo”, “Evo si, yanquis no”.
En un breve saludo, Morales expresó su enorme satisfacción “por la gran unidad del pueblo, por su reacción inmediata ante los intentos de amedrentamiento del imperio” así como la pronta acción de sus colaboradores para “defender la dignidad y soberanía no solo de Bolivia sino del continente”.
El presidente boliviano aludió al incidente internacional que protagonizó el martes y afirmó que se trata de “una abierta provocación al continente [latinoamericano], no solo al Presidente, que usa a su agente [Edward Snowden] para amedrentarnos e intimidarnos, pero quiero decir que nunca nos van a intimidar ni asustar porque somos un pueblo que tenemos dignidad y soberanía”.
“Seguramente, el imperio y sus sirvientes piensan que amedrentar a un presidente debe ser como un hostigamiento o una intimidación a los pueblos y movimientos sociales que luchan por su liberación. No van a lograrlo porque no estamos en tiempos de imperios ni de colonias, es tiempo de pueblos que resisten las invasiones y los saqueos de nuestros recursos naturales”, ha señalado en una corta declaración que prometió ampliar en las siguientes horas.
Horas después el presidente incidió: “No basta una disculpa, estuve prisionero en Viena por más de 13 horas (...) Nuestro pecado es ser indígena y antiimperialista”, dijo en la ceremonia del cuarto aniversario de creación del municipio de Shinahota, en la región productora de hoja de coca de Cochabamba, centro de Bolivia, la segunda vez que el mandatario se refería a lo ocurrido tras llegar a Bolivia y ser recibido como un héroe.