Thursday, October 10, 2013

Peña Nieto modifica su propuesta de reforma hacendaria


El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha reconocido que debe hacer ajustes en la propuesta de reforma hacendaria que había presentado en septiembre pasado. Los diputados de su partido, el Revolucionario Institucional (PRI), han dicho esta mañana que “corregirán” el borrador que había enviado el presidente y prevén retirar los impuestos sobre las colegiaturas y las hipotecas, que habían causado un duro rechazo entre la oposición y los empresarios.
Los legisladores tampoco discutirán los cambios sobre el régimen fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex), la figura central del gran debate en el horizonte político mexicano: la reforma energética que busca permitir inversión privada en la empresa, propiedad exclusiva del Gobierno mexicano desde 1938.
Está previsto que la propuesta de reforma fiscal mantenga otros de los impuestos clave del borrador. Permanecerían el de los refrescos –México es el principal consumidor de estas bebidas en el mundo, y es también número uno en obesidad–, el del alimento de mascotas y el de las operaciones bursátiles.
Si bien el Gobierno ha insistido en que busca subir los impuestos a los que más tienen con un marcado acento social –entre los aspectos de la reforma hacendaria, por ejemplo, está la inclusión de un seguro para el desempleo, inexistente en México–, el conservador Partido Acción Nacional (PAN) y los empresarios argumentan que el borrador dañaba a la clase media. El líder del PAN, Gustavo Madera, ha dicho que la propuesta es una “miscelánea fiscal”.
El borrador enviado por Peña Nieto al Congreso buscaba aumentar los ingresos al equivalente de un 1,4% del PIB
Otros sectores, además, han opinado que la propuesta se había quedado corta. Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody's afirmó al periódico Reforma en septiembre pasado que la reforma no garantizaba que México dejaría de ser el país de América Latina con la recaudación más baja pues “no plantea medidas para ampliar sustancialmente el número de contribuyentes y no asegura que se reduzca la informalidad.”
El PAN, además, estaba a favor de postergar el debate sobre la reforma hasta 2014. El líder del PRI, César Camacho, explicó que los cambios anunciados esta mañana buscan agilizar el debate porque la reforma es “urgente e impostergable”.
Por otro lado, el presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), Jesús Zambrano, dijo a la prensa que la retirada de los impuestos anunciada por el PRI restaría a la recaudación entre 20.000 y 40.000 millones de pesos. El líder de los diputados del PRD en el Senado, Silvano Aureoles, dijo también este miércoles que están previstas entre 20 y 35 modificaciones más al borrador de la reforma.
México es el país con la recaudación fiscal más baja de la OCDE. El borrador enviado por Peña Nieto al Congreso buscaba aumentar los ingresos del Estado el equivalente a un 1,4% del PIB. También solucionar la situación del 60% de los trabajadores mexicanos, que está empleado en la economía informal y del 61,2% que carece de seguridad social. El Gobierno mexicano espera que, de aprobarse la reforma, la economía mexicana recupere el aliento. La previsión gubernamental es que, este año, México crezca un 1,7%. El Fondo Monetario Internacional, no obstante, anunció ayer que las perspectivas están en un 1,2%.
Las decisiones sobre la reforma se deben tomar a más tardar el próximo lunes, detalló ayer el líder de los diputados del PRI en el Congreso, Manlio Fabio Beltrones. El dictamen debe estar listo para el próximo 20 de octubre.